Un año más online: ¿Crisis educativa o momento de actuar? PROPUESTA ABIERTA

No hay duda de que para muchos, desde esa suerte de ingenua confianza (alimentada por las redes sociales, me atrevo a decir), el 2021 se vislumbraba como una especie de mágico sortilegio que de un momento a otro, justo después de haber sonado las 12 campanadas, nos devolvería la “normalidad” que el 2020 se llevó y volvería a poner todo en su sitio.

No es así…

Sin embargo y desde una perspectiva más aterrizada, en lo que sí debemos de creer es que en nosotros están tanto la obligación como el poder de convertir este año en un “Año de esperanza”, en que no sólo debemos, sino que necesitamos aprovechar las oportunidades que nos brinda esta crisis para lograr un verdadero cambio a todos los niveles y en que, en cuanto al sistema educativo se refiere, es imperativo darnos cuenta de que estamos en un momento clave para convertirnos en agentes de cambio capaces de lograr, por fin, la transformación que pide a gritos (o al menos preparar el terreno para que pueda darse).

Un año (al menos) de vacunación = un año más de clases a distancia

Siendo realistas, el panorama que tenemos por delante (pensando con el mayor de los optimismos y suponiendo que el plan establecido por las autoridades para completar la vacunación del 100% de la población mexicana sea efectivo y se lleve a cabo en tiempo y forma), nos plantea, en el mejor de los casos, un cierre de ciclo escolar 20-21 online y muy probablemente un inicio del 21-22 en las mismas circunstancias.

En el mismo tenor de objetividad, tenemos que aceptar que, aunque los esfuerzos de los gobiernos del mundo han sido grandes y muchos, las medidas establecidas para poder continuar y garantizar la formación de millones de niños y jóvenes, se han quedado muy por debajo del mínimo indispensable que quisiéramos ver.

Sólo por mencionar un ejemplo y de acuerdo con las palabras de Santiago Bellomo, vicedecano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, en Argentina: “las simulaciones realizadas en países avanzados, que participan del programa PISA, sugieren que, de no existir una tarea de remediación, la pérdida de tres meses en tercer grado podría resultar en un retraso tal que el 72% de los estudiantes correrá el riesgo de haber retrasado su capacidad de aprendizaje siete años más tarde”.

En nuestro país, aún cuando el trabajo realizado ha sido vasto, aún cuando desde el sector público y privado se han tomado todas las previsiones posibles tratando de paliar las repercusiones del confinamiento y aún cuando la población de todos los niveles sociales ha puesto su granito de arena para apoyar a sus hijos como pueden, las circunstancias ayudan poco y es muy largo aún el camino que nos queda por recorrer.

El cambio es tarea de todos

Aunque suene a eslogan barato de cualquier campaña política y amén del hecho de que la salida más fácil y hasta “aceptada” en una sociedad paternalista como la nuestra, sería culpar al gobierno de todo, la realidad es que para lograr el cambio que necesitamos en cuanto a educación se refiere (y en estos momentos, incluso, sólo para poder salir a flote de esta crisis) se requiere del trabajo conjunto de las autoridades, las empresas y fundaciones y la sociedad civil.

Ese por ello, que ante las circunstancias que enfrentamos, ante la realidad que están viviendo nuestros niños y jóvenes, ante el riesgo inminente de perder no meses, sino años de educación en nuestro país y ante la falta de soluciones efectivas para estos problemas, me atrevo a hacer una PROPUESTA ABIERTA para aprovechar la gran oportunidad de cambio que tenemos ahora, unirnos solidariamente como hemos demostrado ya que podemos hacerlo ante otras crisis y ayudar, juntos como sociedad, a reestructurar nuestro sistema educativo.

Los puntos que presento aquí, como el mismo título lo indica, son sólo una invitación a compartir ideas, proponer estrategias y encontrar soluciones entre todos los que de una manera u otra estamos implicados en el quehacer educativo, y tienen la intención de despertar el interés, en primer lugar de nuestras autoridades, pero también de la población en general.

PROPUESTA ABIERTA PARA CONTRIBUIR AL MEJORAMIENTO

DE NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO DURANTE LA PANDEMIA

  1. Establecer mesas de diálogo y de trabajo en las que participen expertos y talentos de todos los sectores educativos (comisiones de directivos y docentes de colegios públicos y privados) y las autoridades pertinentes, para exponer ideas, brindar aportaciones, evaluar sistemas y plataformas educativas, encontrar estrategias que se adapten a cada región socioeconómica y definir un plan estratégico de capacitación docente e implementación del proyecto planteado.

Una vez seleccionadas las plataformas o herramientas educativas y establecido el plan de acción en las mesas de trabajo:

  • Capacitar masivamente y a distancia a los docentes mediante la infraestructura con la que ya cuentan nuestras autoridades educativas y siguiendo la logística que así hubieren propuesto: ZOOM, MEET, videoconferencias de cualquier tipo y otros.
  • Pedir la participación ciudadana de los sectores de la sociedad, que tengan la posibilidad de donar dispositivos electrónicos (teléfonos, tabletas, computadoras, etc.) que ya no utilicen, así como de empresas y fundaciones que puedan unirse, establecer centros de acopio, revisión, (de ser necesario) reacondicionamiento y realizar la distribución de éstos como las autoridades así lo dispongan.
  • Establecer programas de voluntariado para capacitación en tecnología y estrategias educativas a los docentes y para la impartición de clases a los alumnos. En nuestro caso por ejemplo, los alumnos de grados superiores (secundaria y prepa) han diseñado de manera personal un programa de ayuda para niños de escasos recursos a nivel primaria, proveyéndolos de dispositivos electrónicos e impartiendo las clases para ellos.
  • Realizar convenios con empresas y/o fundaciones que ayuden a distribuir internet gratuito en todo el territorio nacional, hasta donde sea posible.
  • Como institución educativa, ofrecemos la plataforma de creación propia, Edkor, que hasta ahora hemos utilizado con éxito en nuestro colegio, para que se tome en consideración y, en caso de ser aprobada, pueda implementarse en las zonas que así lo permitan y que, entre otras cosas:
    • Facilita el trabajo de los profesores al ofrecer todos los contenidos necesarios para cubrir el programa de todas las materias en primaria y secundaria, 5 proyectos interdisciplinarios por grado (que integran los temas de cada bloque), actividades, móndelos de planeación y evaluación y material multimedia. Todo lo anterior alineado con los requerimientos de la SEP y los libros de texto, por lo que también puede complementarse perfectamente con el programa APRENDE EN CASA.
      • Permite que los alumnos trabajen online, desde una aplicación o navegador web o bien sin conexión una vez que los materiales les son enviados o entregados.
      • Se puede gestionar de diversas maneras al poder utilizarse impreso, a través de la propia plataforma o app, vía whatsapp o email o mediante plataformas externas como Google Classroom.
      • Requiere una mínima capacitación de los docentes para la utilización de los recursos y puede adaptarse a los elementos con los que se cuenten.

Individualmente, somos una gota, juntos, somos un océano

Como hemos dicho ya, esta propuesta sólo pretende ser un punto de partida y tiene el objetivo de invitar a la participación de todos.

Sabemos que se trata de un trabajo titánico, pero estamos seguros, también, de que contamos con los recursos suficientes, especialmente humanos, para poder llevarlo a cabo de manera exitosa.

Los mexicanos tenemos fuerza, corazón y sabemos ser unidos; no por nada el gran José Vasconcelos nos bautizó como “la raza cósmica”.

Tenemos la esperanza de que tanto nuestras autoridades, como todos aquellos ciudadanos que saben que la fortaleza de un país está en su educación, se tomen el tiempo de analizar con seriedad estos planteamientos y se unan a ellos, proponiendo también todo aquello que consideren viable y efectivo, con el único objetivo de rescatar a las muchas generaciones de niños y jóvenes que hoy pierden más cuanto más tiempo avanza y con la confianza de que estos esfuerzos serán sólo el principio de una transformación liderada por una generación de maestros con los conocimientos, la voluntad y la capacidad de llevar a México hacia adelante.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                              Colegio Eugenio de Mazenod

                                                                                              Directora General