Las pérdidas y el duelo en tiempos de pandemia: ¿Cómo manejarlo?

Aunque en estos momentos es un tema obligado, hablar de duelo no siempre significa hablar de muerte. Toda pérdida implica un duelo y durante este confinamiento, es innegable que todos (sin importar edad, condición social o incluso nacionalidad) hemos debido de afrontar no sólo una, sino muchas pérdidas.

Hemos perdido en primera instancia, aunque no propiamente nuestra libertad, sí el derecho de movernos libremente y continuar con la vida a la que estábamos acostumbrados y ese hecho por sí mismo, ha traído un sinnúmero de consecuencias que amenazan nuestra estabilidad.

En términos generales las pérdidas que podemos identificar, con diferentes niveles de impacto entre niños, adolescentes y adultos son:

Manejar un duelo es aceptar la pérdida

Por todo lo anterior es de vital importancia que estemos preparados para aceptar las pérdidas y construir un duelo sano en lo referente a cada uno de los aspectos de nuestra vida que se vean afectados, pero aún más importante es enseñar a nuestros hijos a hacer lo propio para poder garantizar su estabilidad emocional.

Algunos tips para manejar las pérdidas durante este tiempo son:

  • Determinar qué pensamientos generamos y cómo nos afectan. Debemos recordar que nuestra realidad es el reflejo de lo que pensamos, por lo que es necesario esforzarnos por evitar pensamientos negativos, escenarios catastróficos, suposiciones que generen miedo, etc.
  • Identificar las emociones, aceptarlas y dejarlas salir. En estos momentos, es normal sentirnos angustiados, tristes, enojados o profundamente deprimidos. Por ello es importante saber que ninguna emoción es buena o mala per se, sino que simplemente son la manifestación de lo que nos sucede y que son necesarias para mantener una buena salud emocional; por lo que, si tenemos claro qué es lo que sentimos, entonces tendremos también la capacidad de reconocer el por qué lo sentimos y de esta manera ayudar a solucionar el problema.
  • Hacer rituales de cierre. Escribir o platicar lo que sentimos y despedirnos de aquello o aquellos a quienes hemos perdido son buenas maneras de poder cerrar ciclos y enfrentar lo que venga con una mejor disposición.
  • Construir redes de apoyo con nuestros seres queridos. Ahora más que nunca necesitamos y debemos mantener la unión familiar y los vínculos emocionales. Busquemos a nuestros familiares si necesitamos apoyo o brindémoslo a quien se encuentre pasando por una situación difícil.
  • Meditar. La meditación es una disciplina que ha comprobado su efectividad para mantenernos tranquilos y equilibrados espiritualmente, por lo que se recomienda su práctica diaria.
  • Buscar ayuda profesional. Las pérdidas duelen y duelen mucho; por ello, si a pesar de todos los esfuerzos que realicemos sentimos que no podemos salir solos de una situación dolorosa, debemos buscar ayuda profesional inmediata.
  • Aceptar que hay cosas que no podemos controlar.

“El duelo es el doloroso proceso normal de la elaboración de una pérdida, tendiente a la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad”.
Jorge Bucay

¿Y el tema de la muerte? ¿Cómo abordarlo con los niños?

En cuanto a este tema en específico, y ya que es casi inevitable que se presente una situación en la que nos debamos enfrentar a esto, debemos dejar la postura “adulta” de pensar que los niños no tienen la inteligencia necesaria para entender las cosas y considerar que por un lado, su capacidad de reflexión, aceptación y resiliencia es mucho mayor de lo que creemos y por otro, que ocultarles la realidad solo les traerá miedo, confusión, angustia e inseguridad.

Debido a esto, es preciso hablar claro y con toda naturalidad de lo que sucede, explicarles de la mejor manera y brindarles información precisa y lo más importante, darles la seguridad de que estamos haciendo todo lo necesario para cuidarnos y mantenernos sanos durante el confinamiento.

Ahora no es momento de pensar en lo que no tienes: piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.
Esta maravillosa frase de Hemingway nos invita a reflexionar sobre la nueva realidad a la que debemos adaptarnos. Si bien se trata de momentos complicados y difíciles de llevar, es también una verdad que con toda seguridad tenemos muchas cosas por las cuales estar agradecidos, motivos para crear nuevos proyectos y razones para movernos de lugar dentro de la pausa.

El ser humano está diseñado para sobrevivir. Aprovechemos nuestra naturaleza misma y busquemos toda la fuerza interior de la que seamos capaces, para que cuando todo esto termine, podamos salir al mundo como mejores seres, desde el lugar en el que nos corresponda estar.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                              Directora General