Héroes en tiempos de pandemia: los docentes del 2020

Se acerca el día del Maestro y se vuelve inevitable hacer una reflexión acerca del papel protagónico que los docentes de México y el mundo han adquirido en estos momentos de crisis.

Si bien es cierto que la gran mayoría de los maestros merecen ser reconocidos y revalorados por ser los héroes que están sosteniendo la educación global, la verdadera realidad es que no todos cuentan con los recursos para poder llevar a cabo su trabajo en circunstancias óptimas.

Por un lado encontramos profesores que por fortuna tienen los elementos y la capacitación necesaria para enfrentarse a esta crisis y que no obstante, trabajan jornadas triples y en ocasiones con menor sueldo, tuvieron que adaptarse a una nueva forma de trabajo en cuestión de días o semanas, buscan la manera de cumplir al 200% con sus labores y atender además a sus propias familias, utilizan sus recursos personales, pasan gran parte del día y de las noches buscando herramientas para enriquecer sus clases, acompañan emocionalmente a sus alumnos y por si fuera poco y a pesar del infinito esfuerzo invertido, se han visto bombardeados en las redes por los sectores de la población que aún no alcanzan a dimensionar la gran trascendencia e importancia social e histórica de su trabajo.

Por el otro, tenemos a los supervivientes de esta crisis sanitaria y educativa, verdaderos soldados que parecieran miembros de un movimiento de resistencia social y que a pesar de no contar con ningún recurso, buscan la manera de continuar cumpliendo con el compromiso que su vocación, su pasión por la enseñanza y su amor por sus alumnos les impone; los que aprovechan los recursos que las clases por radio o televisión les brindan, los que utilizan Whatsapp o la red telefónica antigua para conectarse con sus alumnos o incluso, los que van de casa en casa dejando documentos o explicando los temas por la ventana de cada uno de sus estudiantes.

Necesidad y creatividad como factores clave para la solución de problemas

Sean cuales fueren las circunstancias de cada sector de docentes y alumnos, lo cierto es que estos momentos nos exigen llevar la creatividad más allá del límite que creíamos posible. Docentes y alumnos tenemos la obligación de encontrar soluciones ante las necesidades que se nos presentan y de crear a partir de lo que tengamos a la mano. Ejemplos sobran e invaden las redes, y son de aplaudir los casos de maestros que convierten sus cocinas en laboratorios, escenarios o instalaciones deportivas y alumnos que realizan proyectos científicos, obras de arte o composiciones musicales con lo que encuentran en su casa.

-La creatividad requiere el coraje de dejar ir las certezas.-

Erich Fromm

El siguiente paso de la educación

Hoy, como nunca se había visto, es claro que la educación necesita evolucionar de forma significativa, que debemos romper con los esquemas obsoletos, que los conocimientos académicos son sólo un pretexto para desarrollar habilidades y que el papel del educador no es llenar de datos las mentes de sus alumnos, sino enseñarles verdaderas competencias para la vida. Las instituciones educativas y los modelos pedagógicos deben transformarse de una vez por todas y ponderar el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, la autonomía del aprendizaje, el desarrollo sustentable, las habilidades emocionales y la solución de problemas como las competencias esenciales en las que debe fundamentarse la educación orientada a nuestra realidad y la del mundo futuro: la de niños y jóvenes que sepan adaptarse a las circunstancias, trabajar de manera interdisciplinaria y entender que necesitamos cambiar desde dentro para poder sobrevivir como especie humana.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                              Directora General