Habilidades diferentes para un mundo diferente: programación como materia esencial en la educación básica de hoy.

Si algo nos ha enseñado la pandemia en materia de educación y desempeño profesional, es que el mundo ya no es el mismo, ni mucho menos lo será cuando todo termine. 

La adaptación casi inmediata a la que tuvieron que enfrentarse los sistemas educativos y empresariales, no hizo más que dejar claro que el futuro, que antes sólo parecía fruto de las mentes más visionarias, no sólo nos alcanzó, sino que se convirtió en la nueva realidad de un presente anunciado y lo más importante, marcó el inicio del salto evolutivo que tanta falta hacía, especialmente en cuanto a educación se refiere.

Los niños de hoy (acompañados por sus sorprendidos padres) hablan un lenguaje diferente, están desarrollando habilidades diferentes y se están preparando para carreras y para una vida laboral que sin duda, serán muy diferentes a lo que las generaciones precedentes conocimos.

En este contexto y a propósito de lenguajes diferentes, es justamente el lenguaje de la programación el que se posiciona hoy como una necesidad esencial en la formación de niños y jóvenes.

El lenguaje de hoy

Stephen Hawking dijo alguna vez: «Tanto si deseas descubrir los secretos del universo o seguir una carrera en el siglo XXI, la programación básica es una habilidad esencial que aprender». 

La programación hoy se ha convertido en la manera en la que el hombre se relaciona con su entorno tecnológico y lo modifica para transformar la realidad.

Es por eso que los perfiles profesionales relacionados con la ciencia y la tecnología tendrán cada vez más demanda en el mundo y es también por esa razón que la enseñanza de la programación desde las edades más tempranas debe convertirse en un factor clave de cualquier modelo educativo actual.

Beneficios de la programación en la educación infantil

El mero acercamiento con la tecnología, abre a los niños un mundo de posibilidades en diversos ámbitos de su desarrollo, pero el aprendizaje del lenguaje informático o Coding desde pequeños y de una manera lúdica, les brindará además la posibilidad de ir adquiriendo habilidades y conocimientos que les traerán grandes beneficios a corto y a largo plazo. Entre otros, podemos encontrar que aprender a programar:

  • Ayuda al desarrollo de otras habilidades. Adquisición, organización y discriminación de información, pensamiento crítico y solución de problemas, por mencionar sólo algunas de las más importantes.
  • Favorece el desarrollo del pensamiento lógico. La programación se basas en algoritmos y los algoritmos son lógica pura,  por ello, los niños desarrollan su capacidad de estructurar la información, de encontrar soluciones y de aplicarlas exitosamente a base de ensayo y error.
  • Estimula la creatividad. ¿Qué mayor aliciente para el desarrollo de la creatividad que tener un reto que resolver en cada clase, en cada problema propuesto y cada vez con un mayor nivel de dificultad?
  • Favorece el trabajo en equipo. La programación pudiera parecer una tarea solitaria, sin embargo, para lograr resultados óptimos los niños deben tener siempre presente que dos (o más) cabezas piensan mejor que una” y que es justamente a partir del trabajo conjunto y orientado hacia el bien común, que se puede hacer la diferencia, primero en un salón de clases y eventualmente, en el mundo en que vivimos.
  • Los prepara para la vida laboral, les ayuda a romper barreras sociales y favorece la igualdad de género. 

“Todo el mundo debería aprender a programar una computadora, porque eso te enseña cómo pensar”. 

Steve Jobs. 

Las profesiones del mañana

Según un informe presentado en el Foro Económico Mundial de 2016, al menos el 65% de los estudiantes que hoy cursan primaria trabajarán en profesiones relacionadas con materias STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Por otro lado la plataforma de empleo online Linkedin , menciona entre los puestos más demandados del 2020 algunos como: Especialista en Inteligencia Artificial, Ingeniero de Robótica, Especialista en Ciberseguridad, Agile Coach y Desarrollador de Big Data, entre otros.

Estos datos nos hablan de la manera en la que se transforma el mundo y lo que demanda y demandará de los estudiantes de hoy.

Por ello, las instituciones educativas tenemos la responsabilidad de adaptarnos y evolucionar a la velocidad con la que lo hace nuestro entorno, para poder garantizar la formación integral de los ciudadanos que mañana, harán la diferencia.

Alejandra Ruiz S.

Directora General