Elegir una escuela en tiempos de COVID: ¿Qué debemos tomar en cuenta hoy?

Tomar la decisión correcta al elegir una institución educativa adecuada, siempre ha representado un motivo de preocupación para los padres, lo cual es natural si consideramos que es el lugar, fuera del hogar, en el que no sólo pasan la mayor parte de su tiempo, sino que es donde además de adquirir las habilidades que los ayudarán a enfrentar el futuro, aprenden a relacionarse con el mundo, construyen vínculos de cariño y, poco a poco, van formando su propia identidad.

Hasta hace muy poco, en esta elección tenían mucho peso aspectos como: instalaciones, población, precio, premios académicos o deportivos, cercanía, etc.

Pero… ¿Qué pasa cuando todos (o al menos la mayoría) de esos factores han pasado ha un segundo término?

Indudablemente, una las repercusiones más significativas de esta Pandemia ha sido la transformación (necesaria hace mucho, pero obligada hoy) del sector educativo.

El impacto que de un momento a otro sacudió todo un sistema global, cambió, por supuesto, las formas de enseñar y aprender, pero también ha propiciado que las prioridades de las familias evolucionen y se resignifiquen.

Pero entonces… ¿Cuáles son las claves para elegir un colegio hoy? ¿Cómo puedo, como padre, hacer la elección más adecuada para mi familia?

  1. Contención emocional. Sin lugar a dudas el elemento más importante que debe garantizar cualquier institución educativa en estos momentos y en los que están por venir. Es una realidad que la salud emocional de niños, adolescentes y familias enteras se ha visto lastimada y hasta colapsada por el confinamiento y el obligado cambio de rutinas. Por ello, al evaluar cualquier modelo educativo es necesario hacerse preguntas cómo:
    1. ¿Cuentan con un programa de educación de la inteligencia emocional?
    1. ¿Los profesores están capacitados tanto a nivel académico y tecnológico, como en el manejo de emociones de los niños?
    1. ¿Cómo se maneja la disciplina dentro y fuera del salón de clases?
    1. ¿Qué tanto involucran a las familias en el proceso de formación integral
    1. ¿Extienden sus programas de contención emocional hacia las familias, mediante talleres o escuela para padres?
  • Uso de tecnología, clases a distancia y ciudadanía digital. ¿Qué importancia puede tener una cancha o grandes laboratorios en el confinamiento o para un regreso condicionado a un sinfín de restricciones?

Si bien las instalaciones y recursos que ofrezca la escuela para el momento de un posible retorno presencial son importantes, mucho más lo son aspectos como:

  • ¿Cómo han gestionado las clases online?
    • ¿Cuentan con plataformas educativas que faciliten el trabajo y la comunicación de alumnos y profesores?
      • ¿Mantienen los horarios regulares?
      • ¿Mantienen todas las asignaturas obligatorias y complementarias?
      • ¿Es necesaria la presencia de los padres para supervisar y acompañar el avance de los hijos?
      • ¿Los dispositivos necesarios son relativamente sencillos de adquirir y manejar?
      • ¿Promueven la ciudadanía digital en los alumnos?
      • ¿Cómo son gestionados los dispositivos?
  • Estándares académicos garantizados. De la mano con el punto anterior, la institución no sólo debe garantizar el cumplimiento completo del programa apegado a las normas de la autoridad que avale los certificados a obtener (SEP, UNAM, etc.), sino que además sus planes y programas deben ser gestionados de tal forma que impliquen el aprendizaje por proyectos, la transversalidad, la interdisciplinariedad y el uso de herramientas interactivas, para asegurar que los alumnos continúen motivados y se comprometan con su aprendizaje.
  • Contar con un Modelo Híbrido, ya desarrollado, para asegurar el regreso presencial en cualquier momento. Debemos asegurarnos de que la institución elegida tenga ya adaptado su modelo educativo para que las clases puedan realizarse de forma adecuada sin importar si los niños asisten sólo algunos días (o por algunas horas) al colegio y el resto del tiempo continuan en línea.
  • Garantizar la seguridad para el regreso presencial. Es importante asegurarnos de que la escuela cuente desde ahora con protocolos de salud, higiene y seguridad para los alumnos y sus familias, ya que eso permitirá un retorno efectivo. Podemos indagar si la institución ya ha previsto aspectos como:
  • Asistencia escalonada (modelos híbridos en los que las clases sean algunos días presenciales y otros continúen online.
    • Libertad de decidir si se prefiere el modelo presencial u online al 100% o bien en modalidades híbridas.
      • Túneles de desinfección UV para entrada y salida.
      • Medidores de temperatura y, de ser posible, software de monitoreo.
      • Estaciones de higiene en diversas áreas del colegio.
      • Uso de cubrebocas, careta y guantes en todo momento.
      • Sana distancia permanente tanto en aulas como en espacios abiertos.
      • Desinfección diaria (varas veces al día) de todas las instalaciones.
      • Restricción de entrada a alumnos que hayan viajado a zonas de mayor riesgo o tenido peligro latente de contagio.
      • Protocolos para la ingesta de agua y el consumo de alimentos.

Un nuevo estilo de vida que llegó para quedarse

Más que una “nueva normalidad”, la transformación en la educación es una realidad que debemos agradecer y a cuyo modus vivendi debemos adaptarnos tan rápido como podamos.

Los aspectos positivos de esto, aunque hoy, quizá, aun no puedan percibirse así, necesariamente llevarán a una evolución, por muchos predicha y por otros esperada, que sin duda tendrá grandes repercusiones para todos: desde una democratización real de la educación (al permitir el acceso global y a costos más bajos) hasta el desarrollo de modelos educativos más eficientes, que se adapten a las necesidades reales del mundo actual y que estén orientados a formar generaciones preparadas para vivir y actuar como verdaderos ciudadanos del mundo.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                               Directora General