Cierre de año escolar online:

¿Estamos preparados para enfrentar el reto?

Aún cuando el Secretario de Educación nos ha ofrecido un panorama bastante optimista en cuanto al regreso a clases en las aulas, es necesario plantearnos la posibilidad de que debamos terminar el año escolar en la modalidad de educación a distancia.

Son muchos los colegios que han tomado previsiones ya para que esto, de ser necesario,  pueda darse de la mejor manera e incluso la misma SEP estableció su propio programa “Aprendiendo en casa”, sin embargo proveer una educación que garantice el desarrollo integral, profundo y completo los contenidos previstos en el programa anual, implica grandes retos para los que la mayoría de las instituciones públicas y privadas de México aún no están listas y que en definitiva, difícilmente podrán implementar en unas cuantas semanas.

Los 3 grandes retos para los colegios:

  • Poseer la infraestructura (dispositivos, internet, accesorios, etc.) y las plataformas digitales necesarias para ofrecer educación online en tiempo real y de calidad.
    • Contar con personal docente altamente capacitado en el manejo de la tecnología y listo para impartir clases no presenciales que mantengan el rigor académico, pero que al mismo tiempo promuevan la creatividad,  la diversión, la autonomía del aprendizaje y el pensamiento crítico.
    • Ofrecer contención emocional y psicológica a profesores, alumnos y padres de familia.

Educación para la vida

Por fortuna, en nuestro colegio, tuvimos la posibilidad de iniciar las clases online desde el primer minuto en el que se hizo inminente permanecer casa para garantizar la seguridad de nuestra comunidad.

Nuestra plataforma Edkor© estaba lista para continuar como hasta ese momento habíamos trabajado, nuestros profesores se encontraban preparados para afrontar el reto, nuestros alumnos tenían ya las habilidades para adaptarse a cualquier situación y las familias trabajaron (y lo siguen haciendo) de la mano con nosotros para apoyar el plan que hasta ahora nos ha mantenido como punta de lanza en educación durante el confinamiento.

Pero lo más importante al respecto de esto, es que cuanto más avanzamos en el desarrollo de nuestra labor ahora a distancia, más claro es el hecho de que lo que estamos viviendo no es un proceso de enseñanza aprendizaje ordinario.

Estamos haciendo historia y somos parte del salto evolutivo que le hacia falta a la educación del mundo entero; no sólo por las implicaciones tecnológicas que esto conlleva, sino especialmente porque es ahora cuando estamos comprobando que transformar los contenidos académicos en pretextos para el desarrollo de habilidades, es la verdadera clave para transformar las maneras de enseñar y de aprender; estamos hablando por fin el lenguaje de la educación del futuro, que ya es hoy: educar para la vida.

Cultura de comunidad

Más allá de las implicaciones políticas, económicas, de salud o incluso pedagógicas, lo que necesitamos revalorar y resignificar como instituciones educativas, como familias e incluso como alumnos en este momento histórico, es la cultura de comunidad y el trabajo colectivo.

Ciertamente hoy, como nunca antes, se vuelve evidente que debemos enfocar nuestros recursos y esfuerzos a la lucha por el bien común.

Necesitamos aprender a pensar como las comunidades más eficientes de este planeta (ya sean las hormigas o las sociedades orientales, en cuya cima se encuentra Japón), para trabajar como un verdadero equipo en del que cada quien hace su parte, para funcionar como un gran y eficiente mecanismo en el que todo fluye y para comprender que, no sólo la evolución, sino en primera instancia la supervivencia misma de una especie, depende del trabajo conjunto, de los objetivos comunes y del esfuerzo solidario.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                              Directora General