2021: ¡No sólo vivir, sino vivirlo todo!

Después del, vertiginoso para muchos e increíblemente estático para otros, trance que nos hizo vivir el año que se fue, el 2021 se perfila renovado, reconfortante y esperanzador.

Como todos los años, las páginas en blanco del nuevo libro que comenzamos a escribir nos motivan a pensar en cuáles serán nuestros propósitos esta vez, pero…

¿Es realmente importante hacer propósitos?

En este sentido, la recientemente estrenada película de Pixar Animation Studios, “Soul”, nos ofrece una exquisita propuesta filosófica sobre el sentido de la vida que, desde nuestro lugar como padres y docentes, e incluso desde el ámbito personal, debe convertirse en uno de los “manuales” que no pueden faltar al momento de trabajar en el desarrollo de las habilidades socioemocionales con nuestros hijos y alumnos.

Entre los muchos puntos que podemos rescatar y tener en cuenta, los más importantes son:

  1. Lo importante no es el destino, sino disfrutar el viaje. Darnos cuenta de que estamos vivos, ser conscientes del aquí y el ahora, asombrarnos de todo, disfrutar de las cosas sencillas y saber apreciar los pequeños detalles, es sin duda el mayor aprendizaje que nos deja este gran filme en el que, al lado de los personajes, descubrimos que la verdadera chispa de la vida se encuentra en vivirlo todo con chispa. ¡¿Y qué mejor momento para aplicar esta premisa que el que nos corresponde vivir hoy, como individuos y como sociedad?!
  2. Tenemos el poder de engrandecer o minimizar a las personas. No hay una frase que describa con mayor precisión la esencia de lo que sucede en el ámbito educativo y familiar. Desde los adultos hacia los pequeños: somos nosotros quienes podemos hacer que un alma brille en todo sus esplendor, que se vea ensombrecida por la aplastante imagen que tiene de frente o que se apague para siempre en la creencia de que “no sirve para nada”; entre pares, el proceso sucede también y es por ello que debemos estar alertas a la manera en la que se dan las relaciones interpersonales entre nuestros hijos y alumnos. No por nada el manejo del bullying es un tema esencial
  3. Empatía: “ponerse en los zapatos de los otros”. Justo de ese poder, que nos da la capacidad de cambiar a los demás, es que se desprende la importancia de educar hijos sensibles, seguros de sus emociones y respetuosos de las de los demás.
  4. Nadie está realmente preprogramado y la chispa se encuentra siempre dentro de cada uno. El auténtico mensaje de esta película y que debemos tratar de grabar en las almas de nuestros niños es que nadie está predestinado a nada y que incluso encontrar “la chispa”que nos toca no es la auténtica meta, sino que lo más importante es amar la vida en todas sus facetas y hacerlo con todos los sentidos: escuchar, sentir, observar, dejarse sorprender, aprender y deleitarse de las cosas sencillas es el verdadero secreto de la felicidad.
  5. El cambio es bueno. Y no sólo es bueno, sino que constituye la más importante constante de la vida. Mantenernos en movimiento, buscar nuevos motivos, aprender nuevas cosas y siempre ir hacia adelante nos permite seguir plenos, satisfechos y productivos.
  6. Nuestras pasiones son parte del disfrute de la vida pero no deben dominarnos… ¿Cuánto mayor cuidado debemos tener con las ansiedades, las obsesiones y los miedos? Cuando en vez de concentrarnos en el aquí y el ahora permitimos que lo que nos domina, ya sea en el lado luminoso o en el más oscuro, nos posea, el alma se desconecta de todo lo que la mantiene unida al mundo real y es entonces cuando se pierde el sentido de la vida y la capacidad de vivir el presente.
  7. El gran contenido filosófico, psicológico e histórico y, por supuesto, la brillante conceptualización de la vida y la muerte. Mucho se ha hablado de que esta no se trata de una película para niños, no sólo por las muchas referencias a personajes históricos e ideas complejas (baste mencionar como ejemplos las menciones a Jung, Copérnico, King, Einstein, Orwell, Curie, Confucio, Sor Juana, Kowalski, Hawking, Lincoln, etc., o las citas de David Foster Wallace que se incluyen), sino además por la manera en la que aborda el abstracto tema de la vida y la muerte. Sin embargo, más allá de la creencias personales, espirituales o familiares, la película nos presenta una oportunidad perfecta para hablar con nuestros hijos sobre estos relevantes conceptos, especialmente en un momento como este, en que la convivencia diaria y cercana con la muerte es una realidad que no podemos evitar.

“Bueno… ¿Y ahora qué sigue Joe? ¿Qué es lo que vas a hacer con tu vida?. La verdad no sé, pero sí sé, que voy a vivir cada minuto de ella”.

-Soul, Pixar Animation Studios- 

Holding Hands: nuestro programa estrella

Educar, entonces, las emociones de los alumnos y fortalecer su corazón para garantizar una vida feliz, debe ser prioritario en todo modelo educativo y ha sido siempre el mayor compromiso de la Familia Mazenod,

Por ello, nuestro programa de valores y educación de la inteligencia emocional, que se imparte como materia en todos los grados, tiene como base brindar a los alumnos las manos amorosas que los hagan sentir seguros y ofrecerles las herramientas que necesitan para aprender a identificar y expresar sus emociones, a ser asertivos, resilientes y empáticos, a volverse capaces de autoconocerse y autorregularse, y a desarrollar y practicar los valores que nos hacen ser verdaderamente humanos.

Llegar a la meta no es la felicidad…

Darnos cuenta de que lo importante no es el propósito sino el proceso, de que nadie “va a ser feliz cuando…”, sino que debe serlo en el día a día y poder encontrar en el camino “eso” que nos apasiona y hace vibrar nuestras almas, es, al final del día, la “simple fórmula” que tendrá el poder de convertir la vida en magia.

Por ello, como educadores y si tenemos la intención de formar almas que sepan ser felices y vivir construyendo una vida plena, debemos ayudarlos a saber establecer metas claras y con pasos bien definidos, a disfrutar de cada parte del camino, a poner una intención en todo lo que hacen y a siempre agradecer el simple hecho de ser y estar: ¡el maravilloso milagro de estar vivos!.

                                                                                              Alejandra Ruiz S.

                                                                                              Directora General