Tolerancia cero: La única postura aceptable es que ningún tipo de violencia es aceptable

A escasos diez días de haber sido testigos de la “escena incómoda” (aplaudida por muchos y repudiada por otros) sucedida en la 94ª entrega de los premios Oscar, infinidad de entrevistas, debates y videos han tenido lugar y poco queda que decir después de los ríos de tinta que se han vertido ya.

Sin embargo, desde el punto de vista de la educación, es preciso

Violencia vs Fuerza

Por desgracia, a lo largo de la historia de la humanidad y prácticamente en todas las razas, naciones y grupos socioeconómicos, los modelos educativos (familiares y a veces hasta escolares) en los que los niños inician la construcción de su identidad están basados en una premisa por demás equivocada que, las más de las veces, no hace la más mínima distinción entre estos dos conceptos diametralmente opuestos.

De acuerdo con un artículo publicado por El correo Gallego, “así como la fuerza es una condición natural de todo organismo que, por lo tanto, puede ser fuerte o débil; la violencia, en cambio es una actitud o disposición de ánimo que convierte a las personas en iracundas o irascibles”.

Pero… ¿Qué pasa cuando criamos niños que reciben bofetadas o nalgadas “por su bien”, aprendiendo que los conflictos se resuelven a golpes? ¿Qué hacer cuando la educación se basa en frases como “La letra con sangre entra”, “Más vale una nalgada a tiempo” o “A mí así me enseñaron y no estoy traumado”? O, peor aún… ¿Cuando los modelos emocionales se construyen sobre los cimientos de un “Te pego porque te quiero” o un “Si no duele no es amor”?

We repeat what we dont repair

Ni golpes que duelan ni palabras que hieran…

No hay duda de que la reacción del señor Smith ha sido aplaudida por muchos y repudiada por otros, pero, lo más sorprendente es que ha sido justificada por otros tantos y, la reflexión obligada aquí es… ¿Acaso no hay millones de personas que han sufrido violencia o abuso emocional en la infancia, que han trabajado con esos problemas y que han logrado superarlos? ¿No se supone que a los 40 años, o más, ya deberíamos tener la madurez suficiente para autorregularnos y controlar las explosiones emocionales? ¿No se presenta él mismo como un modelo de fortaleza, resiliencia, desarrollo humano y motivación?

¿Y qué dice la neurociencia?

De acuerdo con los neurocientíficos, debido a la fisiología propia de cada género, a la producción natural de hormonas y a otros factores presentes en la regulación y funcionamiento de la química cerebral, los hombres son más propensos a la violencia física y las mujeres lo son a la violencia emocional (por cierto que valdría la pena preguntarle a Jada Pinkett y su programa «Red Table Talk”, qué opina de esto), pero, según estos estudios también, en una persona sana estos procesos se pueden controlar a medida que madura el lóbulo frontal y se alcanza la madurez.

Tolerancia cero:

La única postura aceptable es que ningún tipo de violencia es aceptable

Violencia es violencia sin importar el tipo o la medida en que la encontremos y, por trillado que suene, la realidad absoluta es que toda violencia sólo genera más violencia.

Aunque son muchas las formas en las que puede manifestarse, en el terreno de la educación, sobre todo cuando se trata de niños, es indispensable enfocarnos en las que, por desgracia, enfrentan más comúnmente en su vida cotidiana:

  • sica: son todas las agresiones que atentan contra el cuerpo de una persona, ya sea a través de golpes, lanzamiento de objetos, encierro, sacudidas o estrujones, entre otras conductas que puedan ocasionar daños físicos.
    • Psicológica o emocional (verbal): es toda acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas por medio de intimidación, manipulación, amenaza, humillación, aislamiento, o cualquier conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica. Este tipo de violencia es de las más comunes y naturalizadas de la sociedad, por lo que es necesario aprender a reconocerla y denunciar. 
    • De género: son los actos violentos contra una persona en razón de su sexo o preferencia sexual. En muchos casos, son actos que se ejercen contra las mujeres y están relacionados con el control que algunos hombres creen tener sobre ellas, generalmente, aprovechándose de condiciones de indefensión, desigualdad y poder. También puede ocurrir contra hombres que se salen del rol masculino culturalmente aceptado, por ejemplo en casos de violencia homofóbica o por conductas consideradas ‘femeninas’, como llorar o expresar sus sentimientos.
    • Digital (cyberbullying): es el maltrato o acoso escolar digital consistente en una acción reiterada a través de diferentes formas de acoso u hostigamiento en línea, hacia un alumno, llevado a cabo por un compañero o, más frecuentemente, por un grupo de compañeros, en donde tanto el autor/es como la víctima/s sean menores de edad.

¿Y las bromas?:

El chiste sólo existe cuando TODOS se ríen.

En un mundo lleno de memes, hashtags y standuperos, que, lejos de respetar las reglas de la sátira, la comedia o la crítica social, han hecho de la burla directa y encarnizada hacia personajes específicos un modo de vida, poder hablar de sana diversión y de reírnos juntos, incluso entre los niños, se ha convertido en una verdadera hazaña.

Todos debemos tener claro, desde niños que la apariencia física, las condiciones médicas, las creencias religiosas no son tema de broma, pero lo más importante es que, debemos saber que cuando alguien no se ríe, cuando se siente señalado o lastimado en su persona o las cosas que le son importantes, la broma deja de serlo.

¿Cuánto más importante cuando esto se traslada a un contexto en el que verdaderos influencers para millones de personas, eligen actuar de la manera “escandalosamente” antiprofesional y antitética como lo hicieron?

La delgada línea entre las bromas y el bullying, naciente apenas o perfectamente delineado, es cada día más frágil e, indiscutiblemente, el compromiso de familias y escuelas en este sentido debe ser, también, cada día mayor, mejor planeado y siempre monitoreado.

Pero… ¿Qué hacemos?

Educación, comunicación y los 5 Autos: La mejor vacuna contra la violencia

Educar contra la violencia o para la no-violencia se ha convertido en uno de los aspectos más relevantes en el mundo de hoy.

Las familias deben empezar por crear ambientes armónicos en los que las agresiones físicas y verbales no existan y los colegios contar con programas de educación socioemocional que brinden a niños y jóvenes todo lo necesario para que sepan reconocer sus emociones, tener herramientas y crear estrategias que les ayuden a enfrentar cualquier situación.

Algunas de los recursos con los que podemos empezar en hogares y escuelas son:

  1. Ponderar la COMUNICACIÓN en todas sus formas, para desarrollar las habilidades de diálogo y negociación por el bienestar y la armonía.
    1. Motivar el pensamiento y las actitudes “Peacemaker” en nuestros hijos y alumnos.
    1. Propiciar la reflexión, la apertura de pensamiento y la expresión de ideas y sentimientos.
    1. Practicar la empatía como un valor esencial del ser humano.
    1. Elegir e implementar un programa de educación socioemocional que se aplique a los niños y jóvenes de todas las edades como parte de la currícula escolar.
    1. Mostrar a los niños el valor de los 5 Autos emocionales (AUTOCONOCIMIENTO,  AUTOESTIMA, AUTOCUIDADO, AUTOESCUCHA, AUTOMOTIVACIÓN) y ayudarlos a fortalecerlos durante todas sus etapas de desarrollo.
    1. Trabajar oratoria, teatro y artes en general para desarrollar la creatividad, la imaginación y la expresión de ideas y sentimientos ante un público.
    1. Enseñar a los niños a pensar antes de actuar.

Jamás ganarás con violencia. Solo ganarás cuando mantengas tu dignidad.

MAHERSHALA ALI – Dr. Don Shirley, Green Book

“La paz mundial comienza con la paz interior”

Vivimos tiempos en los que la salud se ha posicionado como la prioridad número uno a todos los niveles. Sin embargo, necesitamos tener claro que cuando hablamos de salud no nada más nos referimos al cuidado de un cuerpo físico.

Los seres humanos somos seres holísticos y por ello, la educación actual debe evolucionar para garantizar la formación de alumnos que, además de esa salud física tan importante, tengan salud mental, salud espiritual y salud psicológica.

El Dalai Lama, con sus palabras siempre sabias, nos propone un reto que, desde su “simpleza”, supone el mayor de los logros que podemos alcanzar como especie humana: trabajemos hoy y trabajemos juntos por la paz interior de nuestros niños y estaremos garantizando, para ellos, un futuro de paz, solidaridad y armonía mundial.

Agenda una cita con nosotros y conoce uno de los modelos académicos más completos, en el que la excelencia académica, la innovación tecnológica y la educación socioemocional se integran como un todo para fortalecer el corazón de los niños de México.

                                                                               Directora General