¿Elegir colegio en tiempos de Pandemia? 4 factores clave que hay que tener en cuenta hoy

Si ya de por sí elegir la institución educativa perfecta para nuestros hijos y familia era una decisión difícil, hacerlo en medio de una pandemia que nada más no se termina y en la que nuestras prioridades han cambiado, lo queramos o no, se convierte en un verdadero dolor de cabeza.

Los niños y jóvenes del mundo, además de las necesidades habituales que puedan tener en términos educativos, viven situaciones difíciles en el terreno socioemocional y, desde luego, nosotros como padres podemos percibirlo.

Por eso, al hacer la elección de la que será la segunda casa de nuestros pequeños (ya sea porque apenas iniciarán su proceso, por algún cambio de residencia o economía familiar o simplemente porque nos parece que la institución en la que estamos no ha logrado satisfacer nuestras expectativas), además de fijarnos en aspectos importantes que la mayoría de los colegios ofrecen, como un excelente nivel académico, idiomas o instalaciones, pongamos atención en los factores que hoy son indispensables para que puedan aprender.

Los 4 factores clave de la educación hoy

  1. Educación socioemocional. No necesitamos ser expertos en el terreno de la pedagogía o la neurocioencia para darnos cuenta de que el aprendizaje sólo puede suceder cuando hay bienestar. Y, en este sentido, la mayor prioridad al elegir una escuela es asegurarnos de que cuente con un programa de manejo de emociones bien estructurado, que forme parte de su programa obligatorio en todos los grados y que sea impartido por profesionales en el tema. Los niños de hoy no nada más deben absorber conocimientos, sino que necesitan adquirir tantas herramientas como sea posible para poder enfrentar y superar la realidad que viven hoy y para convertirse en solucionadores de los retos y problemas que les presente el mundo del mañana, con un corazón fuerte, con un espíritu resistente y con la mejor actitud ante la vida. Para ello, nos será útil verificar que el programa tenga estos elementos: 
    1. Promueva que los alumnos partan del autoconocimiento para después descubrir, respetar y empatizar con los sentimientos de los demás.
    1. Les ayude a expresarse y comunicar sus emociones en un ambiente de respeto y escucha, promoviendo un espacio de apertura emocional y de validación de sus palabras.
    1. Les brinde las herramientas para descubrir formas responsables de actuar en consecuencia de sus actos.

  2. Inclusión de las artes a todos los niveles. Si algo hemos descubierto en estos tiempos, es que no hay nada como el arte para dejar salir las emociones y canalizarlas de forma positiva. Permite a los niños desarrollarse plenamente a nivel emocional ya que les brinda un espacio para plasmar sus alegrías, sus miedos, sus frustraciones y crear a partir de sonidos, de colores y de roles, de tal manera que en esos espacios el proceso de enseñanza aprendizaje se vuelve un depositario de sentimientos, emociones, imaginación y creatividad.

Por ello, la educación artística en general y la enseñanza de la música, el teatro, la danza y las artes plásticas, deben ser un ingrediente presente en la vida escolar de todo niño y adolescente. Asegurémonos de el colegio que elijamos no nada más incluya estas disciplinas como parte del currículo escolar, sino que además les otorgue un peso importante dentro de la formación humana de sus alumnos y en los eventos que sea parte habitual de la vida en el campus.

«El aprendizaje sólo sucede cuando

hay bienestar físico y emocional”.

  • Ambiente seguro y contenido. Como ya mencionamos, esta pandemia no ha enseñado e resignificar la importancia que tiene la salud mental, no sólo en nosotros sino también en los niños y adolescentes. Las cifras de depresión, trastornos de ansiedad y hasta suicidios que hay en nuestra sociedad en niños y adolescentes es realmente alarmante. Como papás cuando elegimos un colegio, estamos confiando en que es un espacio en el que cada uno de nuestros hijos debe sentirse seguro y protegido, que están en un lugar donde pueden ser ellos mismos y que cuentan con la contención emocional que necesitan.

Ahora bien, en el contexto que vivimos, un ambiente seguro también hace referencia a la forma en que el colegio evita los contagios de COVID-19, por lo que es preciso que consideremos si la opción que nos gusta se ha preocupado por:

  • Contar con instalaciones seguras, suficientes y adecuadas para albergar a su población estudiantil.
    • Establecer y aplicar estrictos protocolos de salud e higiene, necesarios para garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad de todos.

  • Uso de la tecnología. Es gracias a la tecnología que la educación ha podido continuar durante la pandemia. Nuestros niños han aprendido a tener contacto con ella de forma cotidiana, a usarla como una herramienta de trabajo y a integrarla de manera natural a su proceso de aprendizaje. Es debido a esto y al hecho innegable de que el mundo no nada más avanza más rápido que nosotros, sino que además nos sorprende cuando menos lo esperamos, que debes asegurarte de elegir una institución que utilice la tecnología en todo momento como parte del ámbito educativo, favoreciendo el desarrollo de las diferentes competencias y habilidades que harán que tus hijos puedan adaptarse a cualquier entorno escolar o laboral. Investiga si el colegio: 
    • Utiliza dispositivos electrónicos para favorecer el aprendizaje. 
    • Si el uso de la tecnología es algo “momentáneo” mientras dura la pandemia o es algo que formaba parte ya de su programa académico. 
    • Invierte en herramientas tecnológicas que permitan la conectividad de todos los alumnos tanto en las aulas como a distancia.
    • Apuesta por plataformas educativas integrales y eficientes.
    • Tiene personal docente altamente capacitado en todas las áreas y, de manera específica, en el manejo de tecnología de punta y TIC´s.
    • Cuenta con políticas y reglamentos para gestionar los dispositivos, cuidar el bienestar de las niñas y niños y formar continuamente para la “ciudadanía digital”.

Preparados para lo que venga

Más que una “nueva normalidad”, la transformación en la educación es una realidad que seguirá cambiando y a cuyo modus vivendi tendremos que irnos adaptando como sea necesario.

Por eso, más allá de todo lo anterior, el mayor valor que puede ofrecernos un colegio es la seguridad de que está preparado para lo que venga, de que la educación de nuestros hijos no se detendrá bajo ningún concepto y, lo más importante, que cuidar de la parte humana de todos los que integren su comunidad sea su prioridad.

                                                                               Alejandra Ruiz S.

                                                                               Directora General