La risa y el sentido del humor: factores esenciales para la educación de hoy

La risa es uno de los aspectos más importantes en la vida del hombre. No sólo nos diferencia (al igual que el raciocinio) de otras especies, sino que además nos permite establecer vínculos y conexiones emocionales con nuestros iguales.

Reímos en familia, reímos en la calle, reímos con amigos, reímos con extraños, pero, lo más importante, aprendemos a reír, desde las más tiernas edades, en los lugares que nos brindan protección, seguridad y contención: la casa y la escuela.

Pero… ¿Se puede realmente enseñar a reír? ¿En qué nos beneficia? Y, lo más importante… ¿Por qué es tan necesario “recuperar” ese hábito fundamental hoy en día?

Los beneficios de reír y de reírnos juntos Aunque no es necesario consultar ninguna enciclopedia médica, ni cientos de tratados de psicología o neurociencia, lo cierto es que cada vez son más los estudios científicos que demuestran lo beneficiosos que son la risa y el buen humor para el cuerpo y la mente y en todos los aspectos de nuestra vida. Entre muchos de ellos, algunos de los más relevantes que podemos encontrar son:

La risa en las aulas: construyendo un sentido del humor positivo.

Cuando hablamos de educación y, especialmente, de reír juntos en al aula, debemos considerar que no sólo se trata de reírnos juntos, ni de hacerlo por cualquier motivo (incluso pueden darse casos de docentes reacios a promover la risa en el salón de clases por temas a los chicos que aprovechan la situación para hacerlo a expensas de lastimar a otros compañeros), sino que necesitamos comprender que, además de reír, el aspecto más importante en el proceso de formación de nuestros alumnos, es enseñarlos a construir un sentido del humor positivo, que les permita encontrar el lado bueno de las cosas, transformar las dificultades en oportunidades y crecer con una sana autoestima como personas resilientes.

Algunas estrategias que podemos poner en práctica en las sesiones de clase y que además ayudarán a desarrollar otras habilidades como el pensamiento figurativo, la imaginación, la creatividad, el trabajo en equipo, la redacción, la gramática o la ortografía, son:

  • Contar chistes de manera cotidiana en tiempos establecidos.
    • Dedicar 10 minutos a escribir cosas divertidas.
    • Hacer que los niños expliquen por qué son divertidas.
    • Escribir algo que ocurrió y ponerle un título positivo.
    • Cambiar cualquier cosa negativa en positiva.
    • Hacer listas de cosas graciosas.
    • Jugar juegos como “caras y gestos” o “teléfono descompuesto”.

“Los ataques de risa con tu familia cuando cuentan las anécdotas que han vivido juntos, son lo mejor del mundo”…

La sociedad de la pandemia: volver a reír para reconstruir.

Cierto es, que cuando no se tienen suficientes herramientas socioemocionales, los sucesos adversos pueden destruir con facilidad el espíritu, la fortaleza y, sobre todo, el buen humor de las personas e incluso de una sociedad entera; pero más cierto aún es que “un niño feliz siempre será un adulto fuerte y emocionalmente sano”.

Hoy, todos podemos darnos cuenta de cómo la pandemia nos ha mermado física y espiritualmente (quizá nos sentimos agotados, cansados, enojados, apáticos o frustrados ante las circunstancias), pero también podemos ver que tenemos aún la fuerza y los ánimos suficientes para recuperar lo que hemos perdido en términos de estabilidad emocional y actitud ante la vida.

Los colegios, por supuesto, tenemos el poder y la obligación de reconstruir el corazón de nuestros niños y jóvenes y devolverles las ganas de reír, el sentido de gratitud y el ánimo de ver siempre lo bueno de la vida y seguir adelante.

Como sociedad, necesitamos hacer lo mismo en pro del bienestar de nuestro país. Es momento de volver a reír y de reconstruir (como siempre lo hemos hecho), la alegría el optimismo y la solidaridad que caracteriza al pueblo mexicano.

Contáctanos y descubre cómo, con el Modelo Educativo Mazenod, además de educar integralmente para el mundo de hoy y de mañana, promovemos la alegría, el bienestar y el sentido humano de nuestros alumnos y sus familias.

                                                                                               Alejandra Ruiz S.

                                                                                               Directora General