Vaping: ¿Alternativa saludable o peligro real?

El vaping,(o vapeo) entre los jóvenes, es lo de hoy…

Si de algo puede decirse que son presa fácil los adolescentes, es de todo aquello que esté de moda: desde la forma en la que se visten, los lugares que frecuentan o la música que escuchan, hasta todo a lo que están dispuestos para ser parte del grupo social que les interesa.

Sin embargo y como es inevitable imaginarnos, es justamente debido a esa facilidad con la que siguen e imitan comportamientos, actitudes y acciones, que están expuestos a peligros que para muchos padres son inimaginables o bien, que ciegamente creen que sus hijos no tendrán que enfrentar.

 

Datos importantes sobre el vaping

  • El vaping es una tendencia que ha cobrado fuerza en la última década y que consiste en la inhalación de diversas sustancias mediante un cigarrillo electrónico o vaporizador personal.
  • Su uso ha crecido exponencialmente pasando de 7 millones de usuarios a más de 40 millones en sólo 7 años y se estima que para el final de este año, alcance los 55 millones. De estos usuarios un gran porcentaje lo constituyen los adolescentes.
  • Aproximadamente el 20% de la población de entre 12 y 17 años lo ha probado alguna vez.
  • Se consume mayoritariamente en Europa y Estados Unidos pero se está extendiendo rápidamente en América, principalmente México.
  • Un niño puede morir al ingerir cantidades muy pequeñas de nicotina: menos de la mitad de una cucharada
  • A pesar de que en nuestro país la venta de cigarros electrónicos y vaporizadores es ilegal (Art. 16, Ley General para el control del tabaco), son fáciles de conseguir.

 

Mitos y realidades alrededor del vaping

Mito: “Sólo es vapor”

Realidad: Los vaporizadores o cigarros electrónicos no sólo son vapor de agua. Contienen diversas sustancias como nicotina, formaldehído, propilenglicol y hasta la de tan de moda también Cannabis o marihuana, entre otros químicos tóxicos y cancerígenos.

 

Mito:Es una  alternativa saludable (o menos dañina) al cigarro convencional”

Realidad: Tanto la OMS (Organización Mundial de la Salud, como diversos médicos especializados alrededor del mundo, han advertido que estos dispositivos causan graves daños a la salud y han hecho hincapié en que las consecuencias a largo plazo aún no se conocen con certeza.

 

Mito:  “Es mejor que mi hijo vapee a que fume”

Realidad: Ni lo uno ni lo otro. Como cualquier otra sustancia (a nivel fisiológico) o hábito (a nivel psicológico) aditivo, lo mejor es promover la prevención y la abstinencia.

 

Mito: “El cigarrillo electrónico no es dañino porque no huele mal”

Realidad: A pesar de sus atractivos sabores y aromas, un cigarrillo puede contener elevadísimos niveles de nicotina (incluso más que una cajetilla), lo cual se agrava debido a que, al tener un sabor agradable y no “lastimar” la garganta como el cigarro, los vapeadores realizan inhalaciones más profundas o más frecuentes.

 

El cerebro adolescente

Aunque fumar siempre se ha considerado como un problema médico, debido a que está asociado directamente con la aparición de diversos tipos de cáncer, vapear (sobre todo entre los adolescentes) se está considerando como un problema psiquiátrico. debido a los efectos que produce en el cerebro.

 

Además del hecho de que las conductas adictivas en los jóvenes se dan, primordialmente ,a nivel psicosocial en un intento de ser parte o de pertenecer,  debemos empezar por considerar que el cerebro adolescente aún no está completamente desarrollado y, por esta razón, los efectos que producen los químicos contenidos en los vaporizadores son aún más agresivos que en un cerebro adulto. Entre otros están:

  • Ansiedad
  • Alteraciones del estado de ánimo
  • Disminución de la concentración y la memoria
  • Desarrollo de conductas adictivas y dependencia
  • Sudoración
  • Mareos
  • Aumento de frecuencia cardíaca
  • Intoxicación o sobredosis

 

“Los circuitos subyacentes al placer y la búsqueda de experiencias nuevas y agradables se desarrollan mucho más rápido que los circuitos que promueven la toma de decisiones, el control de impulsos y el pensamiento racional”. Dr, Adam Leventhal

 

Tips para los padres

Es importante que como padres tomemos la responsabilidad de proteger a nuestros hijos de cualquier tipo de adicción, estando informados y no restando importancia a sus hábitos, comportamientos y actitudes o dando por hecho que por ser jóvenes tienen “el derecho” de hacer tal o cual cosa.

Estos son algunos de los puntos por los que podemos empezar para evitar o remediar este problema:

  1. Prevenir, prevenir, prevenir.
  2. Dar el ejemplo.
  3. Convivir en familia, observar a nuestros hijos y platicar constantemente con ellos.
  4. Conocer a sus amigos y sus familias.
  5. Procurar acompañarlos o llevarlos a cualquier lugar.
  6. Preguntarnos qué les falta en casa y qué buscan afuera.
  7. Ofrecerles una variedad de alternativas de sana diversión y desarrollo.
  8. Educar en valores y mostrarles cómo tomar decisiones asertivas.
  9. Ayudarlos a madurar adecuadamente y a desarrollar competencias emocionales sanas.

 

En la formación está la solución

Formar significa educar, guiar y acompañar a nuestros hijos y alumnos al 100% en el camino de su crecimiento.

Si nos enfocamos en ofrecerles esta formación integral que necesitan, tendremos garantizado que se irán desarrollando como niños y jóvenes que saben quiénes son y qué buscan, seguros de sí mismos y de sus valores y con la capacidad de decir NO siempre que deban hacerlo.

Alejandra Ruiz S.

Directora General