Tradiciones y costumbres: su importancia en la construcción de la identidad nacional

Se acerca el Día de Muertos y es preciso hacer una reflexión acerca de la importancia de conservar e inculcar en nuestros niños las tradiciones y costumbres de nuestro país, así como de recordar y homenajear a sus ancestros para que la construcción de su identidad personal, familiar y nacional se fundamente en raíces solidas y duraderas.

 

Hablar de identidad necesariamente implica hablar de la totalidad de los valores que nos conforman como individuos y que nos permiten relacionarnos con el mundo. Por tanto, hacer referencia a nuestra identidad nacional no solo comprende el hecho de haber nacido en un mismo territorio o de compartir los mismos símbolos patrios; en términos sociales, históricos y culturales, esa identidad que nos define como mexicanos se sustenta con mayor profundidad en el origen de las costumbres y tradiciones que son producto de la fusión de dos culturas.

 

Por desgracia y aunque la globalización nos ha traído grandes beneficios en muchos aspectos, las culturas de algunos países han “invadido” (y hasta podríamos decir que se han apoderado) de la identidad cultural de los ciudadanos de otros y esto es un fenómeno que podemos apreciar especialmente entre niños y jóvenes.

Es por eso que hoy, educar en valores y con un sentido claro de amor a la patria y a todo lo que la conforma, debe ser una prioridad para las familias y los colegios de nuestro país.

 

 

Pero… ¿Cómo fortalecer la identidad nacional en nuestros hijos y alumnos?

Aunque los modelos educativos actuales contemplan la educación cívica dentro de sus modelos curriculares, la formación más importante que podemos dar a nuestros niños se encuentra en el núcleo familiar (como pilar de los valores que adquieren desde que nacen) y en el empeño que pongamos los colegios en conseguir aprendizajes significativos a partir de la experiencia. Aquí algunas estrategias que podemos poner en práctica para conservar las tradiciones y fortalecer la identidad nacional:

 

  • Conocer nuestro país, sus tradiciones y cultura, teniendo siempre presente que no podemos dar lo que no tenemos.
  • Fomentar el amor por la tierra, la comida, la música o el idioma.
  • Vivir las tradiciones en familia y convertirlas en momentos de convivencia de calidad.
  • Practicar en los colegios las costumbres de nuestro país, vivirlas con alegría y, en caso de utilizar sistemas biculturales, enfatizar la importancia de conservar las propias.
  • En momentos específicos, como el día de muertos, enseñar a los niños a poner una ofrenda, visitar el panteón, comer pan de muerto, etc.
  • Ver películas o espectáculos que resalten los valores de las fiestas tradicionales y que enseñen a los niños su profundidad de una manera divertida (dentro de los mejores ejemplos para el Día de Muertos y como una muestra de las ventajas que el mundo globalizado sí nos ha traído, están: Coco, El libro de la vida, Hasta los huesos, Día de Muertos o La leyenda de la Nahuala.

 

Beneficios de conservar las tradiciones

Muchas son las ventajas de conocer, conservar y practicar las tradiciones y costumbres del lugar en el que hemos nacido, entre otras:

 

  • Enseña lecciones de vida
  • Da sentido de pertenencia
  • Fortalece los valores personales, familiares y nacionales
  • Promueve la formación de ciudadanos responsables
  • Fortalece la convivencia familiar y social
  • Fortalece el respeto por la leyes
  • Crea individuos preocupados por el bienestar social

 

 

 

Día de Muertos, una tradición que nos hace vivir y trascender

Uno de los aspectos más relevantes sobre el día de muertos que es preciso fomentar en nuestros niños, es el hecho de recordar de dónde venimos para saber quiénes somos y de nunca olvidar a quienes nos dieron la vida, la historia o los valores con los que hemos crecido.

 

Enseñar a niños y jóvenes el amor y respeto por sus ancestros, es una forma de garantizar que crecerán como ciudadanos amorosos y respetuosos de su país, de sus leyes y de sus costumbres y que serán capaces de construir una sociedad fundamentada en los valores éticos y morales que a nuestro mundo le hacen más falta cdaa día.

 

Alejandra Ruiz S.

Directora General