Soy parte de las redes pero no me enredo

En las últimas semanas todos hemos leído uno de los últimos (y por cierto muy atinados) blogs de L’ amargueitor en el HuffPost y creo que la reacción de la mayoría de nosotros ha sido prácticamente unánime: es innegable que todo lo que comenta, en ocasiones tan amena y en otras tan brutalmente honesta, es cierto.

Todos lo hemos vivido, a todos nos ha tocado y seguramente muchos de nosotros hemos tenido unas irresistibles ganas de abandonar esos chats que, al contrario de buscar o preocuparse por el bienestar de nuestros hijos, nos envuelven en el torbellino de críticas, quejas y hasta agresiones que se dan ahí.

La buena noticia es que cada vez somos más quienes nos preocupamos por terminar con esa moda de utilizar las redes para destruir en vez de construir, cada día la minoría, que cree (creemos) en que cada acto y cada palabra que sale de nosotros sólo es un reflejo de lo que realmente somos, se vuelve mayoría, y cada instante (con cada Whats, snap, o mensaje recibido) nos vamos haciendo más conscientes de que es necesario dar la vuelta a esos pensamientos negativos y empezar a construir una nueva realidad.

Pero… ¿Cómo utilizar las redes sin “caer en la red”?

Responder a esta pregunta es muy sencillo, sin embargo la profundidad (sobre todo a nivel espiritual)  que requieren nuestras acciones para poder lograrlo es otra cosa.

Necesitamos recordar que todo cambio requiere de un rompimiento con lo que no nos gusta, con lo que es incómodo o con lo que nos parece que está mal en cualquier aspecto. Y necesitamos tener presente también que el primer paso para poder dar ese cambio se encuentra siempre y antes que nada, en nuestro interior.

Por lo tanto, algunas acciones que podemos llevar a cabo para empezar a cambiar e impactar positivamente en los demás pueden ser:

      • Nutrir los corazones y mentes de nuestros alumnos con el ejemplo.
      • Trabajar todos los días en nuestro ser para poder dar a los demás la mejor versión de nosotros mismos.
      • Alejarnos de la toxicidad y ser coherentes con lo que pensamos, hacemos y decimos.

Cambiemos las redes para construir

En nuestro colegio, todos nuestros alumnos trabajo por proyectos. Nuestras metodologías CBL (Challenge Based Learning y PBL (Project Based Learning) les permiten abordar problemáticas reales y encontrar soluciones efectivas para mejorar el mundo en el que vivimos.

Es por eso que esta vez, llevaremos nuestro modelo educativo más allá de las aulas e invitaremos a los padres de familia a ser parte activa de la formación integral familiar (que al final del día y por muy ambicioso que suene debe ser el objetivo primordial de nuestra labor como comunidad), para lo cual llevaremos a cabo el proyecto “Soy parte de la redes pero no me enredo”, en el que, al igual que lo hacen nuestros hijos, responderemos a una pregunta detonadora y realizaremos las acciones necesarias para encontrar una solución al reto propuesto, tal como lo indica nuestro mapa mental:

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Esperamos que todos participen y que, de esta manera, lo que empezará como un acto aparentemente insignificante, pueda convertirse en el cambio profundo que le dé significado a lo que hacemos…

En el WhatsApp o en cualquier otra red puede significar cambiar una crítica por una propuesta, o una negativa por una oportunidad; pero en la vida, especialmente en la vida de nuestros hijos y alumnos, significará que es mucho mejor sumar que quitar o devaluar y que siempre será más valioso construir ayudando incluso a quien elige destruir.

Alejandra Ruiz S.

Directora General