Se vale sentir=una educación para la paz

Los seres humanos somos energía, transmitimos pensamientos, emociones y sentimientos a quienes nos rodean, pero, más importante aún, los vamos llenando de nuestro “campo invisible”  de vibraciones positivas o negativas.

De acuerdo con la física cuántica todo lo que sale de nosotros, es enviado al universo, impactando a los demás,  y en un determinado momento regresará. Cuando es positivo, definitivamente tendrá el mismo impacto en nuestras vidas. Pero… ¿Qué pasa cuando nos encontramos, por ejemplo,  en un México en el que hay tanta violencia y sentimientos encontrados: ira, enojo, angustia, confusión, miedo?

¿Qué pasa cuando, al mirar a nuestro alrededor, sólo encontramos ciudadanos enojados, políticos enojados, padres enojados, maestros enojados y, lo que es peor, hasta niños enojados, incluso sin saber por qué lo están?

La buena noticia es que, también de acuerdo con las investigaciones sobre nuestra vibración energética, las emisiones negativas se pueden modificar y una de las mejores herramientas que tenemos es educar las emociones de nuestros pequeños desde su más tierna infancia.

Se vale sentir

Ninguna emoción es buena o mala por sí misma hasta que la ponemos dentro de un contexto psicosocial o le otorgamos un juicio valorativo y esto lo vamos aprendiendo dentro de la familia primero, y en el contexto escolar después.

Las emociones son inherentes al ser humano y están presentes en cada momento de nuestro desarrollo. Todas ellas son válidas e incluso necesarias para la vida. ¿Cómo podemos enseñar a un niño a enfrentar un problema si no sabe llorar, enojarse o desahogarse? ¿Cómo podríamos volverlo empático si no puede reconocer el dolor propio y el de los demás?

Es por esto que  si mostramos a nuestros hijos las emociones claramente y  les enseñamos a reconocerlas, aceptarlas y regularlas de manera natural desde pequeños, estaremos formando adultos emocionalmente inteligentes, asertivos y preparados para lidiar con la frustración y la intolerancia.

¿Cómo ayudar a la educación emocional de nuestros hijos?

En nuestro Colegio contamos con programas especializados como Holding Hands© para ayudar al desarrollo integral de nuestros alumnos, pero no debemos olvidar que el núcleo esencial en el que se dibujan los rasgos de personalidad es la familia, por lo que como padres, podemos contribuir de manera importante poniendo atención a los siguientes tips:

  • Aprender a identificar nuestras propias emociones.
  • Mostrarlas a los niños de manera clara, con gestos y palabras precisas para cada una.
  • Ayudarlos a detectar sus propias emociones y a identificar la causa de estas.
  • Permitirles sentir y vivir sus emociones.
  • Guiarlos para regular los comportamientos que van ligados a emociones de ira y enojo.
  • Practicar la empatía siempre, mostrando cómo ponerse en el lugar del otro.
  • Utilizar recursos como la música, el dibujo y los juegos para reconocer y expresar las emociones.
  • Usar un lenguaje positivo siempre.
  • Procurar un ambiente de armonía y limpieza en el hogar.
  • Enseñarles a ser agradecidos.

 

Formando para la paz

Estamos en un momento clave para que padres y colegios dirijamos nuestro esfuerzo a formar niños sanos emocionalmente y contribuyamos, así, a la construcción de un verdadero mejor futuro.

 Nuestro país necesita de adultos que sepan pensar, actuar, decidir, dar, crear y construir de manera inteligente. Necesita ciudadanos que puedan ser líderes cuando sea preciso y que puedan también creer en quienes van a guiarlos. Necesita personas que sepan cuidarse a sí mismas pero que también se preocupen por los demás. Necesita de hombres y mujeres que promuevan la cultura de la No violencia y que trabajen juntos por la paz.

Necesita seres humanos que vuelvan a ser humanos en todos los contextos, poniendo la educación y los valores ante todo, porque saben pensar, saben sentir y saben unirse y luchar juntos por el bien común.

Alejandra Ruiz Sanchez

Directora General.