¿Por qué educar a nuestros hijos para ser resilientes?

Cuando hablamos de resiliencia es común que el término nos haga pensar en las vidas de personas que han sufrido mucho, que han atravesado grandes dificultades y que a pesar de ellas han salido adelante e incluso que han llevado sus vidas más allá de lo ordinario al lograr vencer estos obstáculos. Sin embargo, la resiliencia es una característica humana que podemos encontrar a todos los niveles y edades, y que es importantísimo para nosotros, como padres y como colegio, desarrollar en nuestros hijos.

Los expertos definen la resiliencia como la capacidad emocional que nos permite enfrentar situaciones adversas y salir de ellas exitosamente y lo más importante es que nos provee de una actitud positiva ante la vida, de una plena capacidad de reflexión y de una inteligencia emocional sana y bien desarrollada.

A continuación enlistamos los beneficios de educar a nuestros niños para ser resilientes:

  • Desarrolla su inteligencia emocional.
  • Les permite tener un sentido de realidad.
  • Desarrolla la tolerancia a la frustración.
  • Les permite ser asertivos y flexibles al tomar decisiones.
  • Les ayuda a ser adaptables de acuerdo a las circunstancias.
  • Desarrolla la actitud positiva, la motivación y el buen humor.
  • Contribuye a la sana construcción de su autoestima.
  • Les permite aprender a autorregularse emocionalmente.

¿Qué hacer para ayudar a nuestros hijos a ser resilientes?

En el Colegio Eugenio de Mazenod contamos con programas específicamente diseñados para ayudar a nuestros alumnos a desarrollar de manera exitosa cada aspecto de su inteligencia emocional y de la misma manera, como familia Mazenod, podemos realizar las siguientes acciones con ellos en casa:

  • Ayudarlos a identificar sus emociones y que sean claros con lo que piensan y sienten.
  • Dejarlos que poco a poco vayan tomando decisiones y sean responsables de ellas y de sus consecuencias.
  • Educarlos en temas como el amor, el sentido del humor y la motivación.
  • Ayudarlos a identificar sus fortalezas y debilidades.
  • Siendo siempre el mejor ejemplo para ellos, sin importar la situación.
  • Dejándoles claro que siempre tienen un lugar emocional seguro en sus familias y en su colegio.

Si desarrollamos niños resilientes, estaremos garantizando su éxito en la vida, al ser personas listas para afrontar los retos que el mundo les presente, siempre con una sonrisa en el rostro y con la certeza de que son capaces de realizar cada uno de sus sueños.