Homeschooling vs Colegio

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Educación en casa o escuela tradicional

La educación en casa no es un concepto nuevo, ha existido prácticamente desde siempre y en tiempos pasados, era casi la única forma de poder dar una instrucción intelectual a los hijos.

Sin embargo, últimamente hay familias que están optando por esta modalidad de educación por motivos como: mantener a los niños lejos de la violencia (en una actitud por demás sobreprotectora), darles una educación que “realmente potencie sus talentos y habilidades” o simplemente creer que los colegios no tienen nada bueno que ofrecer en la cuanto a formación y que por ser padre o madre se tienen las herramientas para darles lo mejor.

La importancia de salir al mundo

Asistir a un colegio es fundamental en la formación de un ser humano, no solamente por los recursos académicos, actitudinales o sociales que los niños puedan adquirir, sino sencillamente por el hecho de que es ahí en donde ellos empiezan a conocer el mundo, donde tienen la posibilidad de ir “ensayando” y adquiriendo las competencias que les permitirán integrarse exitosamente a la realidad al terminar su formación básica.

En el colegio los niños desarrollan su inteligencia emocional gracias a la convivencia con sus pares y con adultos distintos a sus padres. Aprenden el gran valor de la amistad. Aprenden a identificar sus fortalezas y sus debilidades, a trabajar en equipo, a tomar roles de líderes o colaboradores, a saber expresar sus emociones de manera asertiva y a “leer” los sentimientos y actitudes de los otros y de esta manera saben formar mejores vínculos porque se conocen y saben cómo reaccionar.

 

Aprenden también a adaptarse a las circunstancias y a ser tolerantes, a manejar su frustración a partir de la competencia sana y natural que se da en el juego y el aprendizaje. Aprenden a compartir y a saber que siempre hay alguien más o menos talentoso que ellos y que al final de cuentas esa es la manera en la que funciona el mundo. Y de manera especial, aprenden que hay que esforzarse no sólo para obtener una recompensa, sino para crecer como seres humanos cada día.

 

Es claro que afirmar que todos los niños que son educados en casa carecen de habilidades sociales sería absurdo ya que incluso dentro de los sistemas escolarizados hay alumnos que necesitan desarrollar y fortalecer dichas habilidades, sin embargo no se puede ignorar el hecho de que la convivencia, la socialización, la competencia natural, el juego, la afectividad, la tolerancia, la inclusión, el respeto a las diferencias y el aprendizaje entre pares, no sólo son aspectos importantes a la hora de aprender y conocer el mundo, sino una necesidad humana esencial casi tan importante como comer, dormir o respirar.

 

El rol del maestro

Es importantísimo para la formación de los estudiantes tener ambientes claramente diferenciados en los que sus adultos confiables tengan roles claros también, de esta manera ellos son capaces de ir desarrollando su propia identidad.

Desgraciadamente cuando las madres adoptan un rol de mamá/maestra a un mismo tiempo, el vínculo se vuelve ambivalente y en muchos casos (desde una postura claramente egoísta), el mensaje implícito que llega a los hijos es: “yo soy quien te ama, quien te enseña, quien te lo da todo”. Entonces para ellos se vuelve una tarea prácticamente imposible desarrollar flexibilidad mental si todo lo que oyen, ven y aprenden parte del punto de vista de una sola persona. Es evidente que lo más sano para padres e hijos es que cada uno de ellos tenga espacios personales, desarrollo de la propia vida e incluso que poco a poco ambas partes se vayan preparando para el momento en que los hijos crecen y debe volar.

 

Por el contrario, en el colegio, el profesor representa el rol del mundo real ante ellos, una figura de autoridad objetiva, alguien                   je los ayuda a ser mejores reconociendo sus fortalezas y ayudándolos a vencer sus debilidades y también, aspecto muy importante, la posibilidad de formar vínculos seguros fuera de casa.

 

 

Competencias profesionales del siglo XXI y homeschooling

Además de todo lo anterior, la riqueza de la diversidad de personalidades, opiniones, creencias y experiencias que los niños y adolescentes encuentran en un salón de clases, les provee de las herramientas necesarias para la vida en un mundo que es cada vez más competitivo, diverso y globalizado.

Un mundo que, en cuanto a la vida laboral se refiere, exige como competencias profesionales primordiales a la hora de contratar, habilidades de comunicación, liderazgo y saber trabajar en equipo.

Habría que cuestionar entonces si la educación desde el hogar realmente puede promover y desarrollar esas competencias al nivel que el mundo laboral actual lo demanda.

 

Finalmente, es natural que como padres siempre busquemos proporcionar lo mejor a nuestros hijos, pero no hay duda de que antes de optar por esta alternativa, son muchas las consideraciones que deben hacerse para tomarla en cuenta como opción real al educarlos.