“Haz Maz por los demás”

El ser humano ¿Cada vez menos “humano”?

Nadie puede negar que en los últimos tiempos cada vez que encendemos el televisor, la radio o navegamos por la Internet, la cantidad de información relacionada con violencia, odio, ira y egoísmo que encontramos es abrumadora.

Y, dentro de toda esta vorágine de tristeza y desesperación en la que pareciera que estamos inmersos, la peor de todas las actitudes que podemos tener, la que en verdad nos roba la parte humana que debe prevalecer en nosotros, es la indiferencia.

El mirar hacia otro lado, el no hacer nada por quien sufre, por quien está en desgracia, por quien es atacado, por quienes menos tienen…

Estamos pasando por una época que en la que al ver todo lo que sucede en el mundo incluso es necesario preguntarnos ¿Qué está pasando con la humanidad?, ¿En dónde ha quedado el amor, la bondad, la caridad, la empatía y la tolerancia hacia nuestros hermanos?, ¿En qué momento el egoísmo le está ganando la batalla a la compasión y nos es más fácil mirar hacia otro lado que hacer algo para cambiar las cosas?….

Sería apropiado entonces evaluar el papel que la bondad, la caridad y la empatía, como valores altamente humanos, están jugando en nuestras vidas y, tanto si hacemos mucho como si hacemos poco, tratar de encontrar en nuestros corazones la flama de bondad que nos permita reflejar todo el amor del que somos capaces haciendo un poco más todos los días: en cualquier lugar, en cualquier situación, con cualquier otro ser humano.

 

 

“Haz Maz por los demás”.

Recientemente Desmond Tutu, premio nobel de la paz y amigo cercano del Dalai Lama, lanzó un video en el que nos dice: “Alegría es poder reír con mi amigo el Dalai Lama”. Y reflexiona acerca de lo importante que es ver que nuestro mundo, a pesar del sufrimiento, de la guerra, del miedo y de la ira, también puede llenarse de amor y de alegría, nos invita a unirnos a él y a demostrar que esos sentimientos viles no deben ganar, que el mundo no es un lugar sin esperanza y que aun quedamos muchos que podemos ayudar a crear uno donde el amor y la alegría sean los innegables vencedores.

 

A partir de esta iniciativa y ponderando los valores humanos que nos caracterizan como familia, en el Colegio Mazenod hemos decidido arrancar un proyecto en el que enfocaremos todos nuestros esfuerzos en realizar acciones que nos ayuden a ayudar.

No se trata sólo de dar cosas materiales, a veces el simple hecho de sonreírle a alguien sin motivo, de hablarle a la persona a quien nunca le hablamos o de dar una palmada en la espalda a aquel que vemos triste, tiene el poder de cambiarlo todo a nuestro alrededor.

Estas acciones no solo nos impactan a nivel personal, ni sólo ayudan quien las recibe, sino que funcionan también como un catalizador de bondad y optimismo y son transmitidas de persona a persona como si de una onda expansiva se tratara.

 

Entonces… ¡Manos a la obra!

Realicemos acciones al azar siempre que se nos presente la oportunidad. Para ser bondadoso no necesitamos pensar con anticipación qué acto bueno podemos hacer hoy, ni con quién podríamos tener un gesto de ternura. Basta con abrir el corazón y tener la plena disposición de hacerlo, los momentos oportunos llegarán a mares y seremos capaces de verlos a cada instante cada día. Esa es la verdadera clave para cambiar al mundo.

Como Familia Mazenod tenemos la misión de recuperar la fe en la bondad del ser humano, de abrir nuestros corazones para regalar amor y alegría a donde quiera que vayamos y, lo más importante, en enseñar a nuestros niños que ese es el valor que los hace grandes, grandes hijos, grandes amigos, grandes líderes, grandes seres humanos.