Equidad de género en la formación infantil: iguales + diferentes + únicos + importantes

Hablar sobre equidad de género, en un mundo en el que todavía nos queda mucho camino por andar en cuanto a justicia social e igualdad de oportunidades, inevitablemente nos llevará a polémicas, debates e inclusive acaloradas discusiones en diversos ámbitos, pero es innegable que cuando nos referimos a la formación de nuestros hijos, es un tema de vital importancia y al que debemos prestar toda nuestra atención como padres y como colegios.

Iguales pero diferentes

Para poder hablar asertivamente de equidad en la formación escolar y familiar, debemos partir de dos hechos que son irrefutables:

Igualdad no es lo mismo que equidad.  La equidad significa que cada uno recibe lo que le corresponde o lo que merece, de acuerdo con sus necesidades o diferencias. La igualdad, en cambio, implica recibir el mismo trato sin considerar las diferencias. Por lo tanto la equidad añade  un principio ético o de justicia en la igualdad.

Hombres y mujeres somos diferentes pero tenemos el mismo derecho a ser tratados igualitaria y equitativamente. A partir de lo anterior, podemos decir entonces que la equidad de género se refiere a respetar los derechos iguales de personas diferentes, pero especialmente a brindar un trato imparcial entre mujeres y hombres, de acuerdo a sus necesidades respectivas, ya sea dando condiciones equitativas, o bien diferenciadas,  pero que se consideren equivalentes en lo que se refiere a derechos, beneficios y obligaciones.

Captura de pantalla 2018-03-08 a la(s) 07.22.59

¿”Deber ser” o lo que puedo ser y hacer?

El papel del binomio familia-colegio en la formación para la equidad de género

La familia es, sin lugar a dudas el primer ambiente en el que nuestros niños se relacionan con el mundo, aprenden roles, conductas y emociones, adquieren derechos y obligaciones, y van formando su concepto de lo que “debe ser” a partir de esta percepción. Por este motivo es tan importante que los mensajes y señales que les enviemos sean claros, justos y asertivos y que la manera en la que les ayudemos a ir construyendo este concepto se enfoque menos al cómo deberían ser y más a lo que pueden ser, hacer y lograr.

El colegio, por otra parte, al convertirse en una extensión de la familia, por elección de los padres en el entendido de que se comparten valores y la visión de un proyecto de vida conjunto, adquiere el compromiso bilateral  de caminar de la mano con ellos, ofreciendo a los pequeños una educación realmente integral que responda a estas necesidades, reconociendo sus diferencias con igualdad, justicia y equidad, en primer lugar, atendiendo a la sana formación de su inteligencia emocional y potenciando sus talentos intelectuales, artísticos y deportivos poniendo como único límite la creatividad de cada estudiante.

Todos podemos todo:

Acciones clave para formar a nuestros niños y jóvenes en equidad de género:

  • Ayudarles a entender que somos diferentes pero que merecemos el mismo respeto.
  • Eliminar de nuestro lenguaje y acciones los prejuicios, los estereotipos y las ideas preconcebidas sobre como “debe ser” un hombre o una mujer.
  • No estimular una cultura sexista (machista/feminista) en el hogar-colegio.
  • Fomentar los juegos, el trabajo en equipo y los grupos mixtos sin roles específicamente masculinos o femeninos
  • Promover un ambiente de respeto e igualdad/equidad y relaciones sanas entre hombres y mujeres (Por ejemplo mamá y papá, profesor y profesora, etc.).
  • Preguntarles qué piensan, cómo se sienten y cómo ven el mundo.
  • Motivar en todo momento la cultura de la No Violencia y hacer especial hincapié en la violencia de género.
  • Impulsar su creatividad e imaginación y mostrarles que son capaces de construir el proyecto de vida que se propongan (aún si la profesión de sus sueños no se ajusta al estereotipo de mujer/hombre).
  • Leer libros, ver películas o compartir juegos con ellos en los que los protagonistas o héroes principales sean hombres y mujeres indistintamente.
  • Y lo más importante… Ser su modelo y ejemplo a seguir, a partir de nuestros comportamientos, lenguaje y acciones cada día, todos los días.

Captura de pantalla 2018-03-08 a la(s) 07.24.03

Construyendo el futuro que queremos

En el Colegio Mazenod tenemos la convicción de cada uno de nuestros alumnos es equitativa e igualitariamente diferente, único e importante, y por eso desarrollamos planes, programas y materias específicamente dirigidos a fortalecer su autoestima, cuidar sus emociones y promover la equidad de género en todo momento: en todos los grados y secciones aplicamos el programa de fortalecimiento de la inteligencia emocional HoldingHands©, trabajamos por equipos (mixtos y con rotación de roles) y por proyectos (abordando problemáticas reales para un mundo real), desarrollamos la creatividad y alentamos la curiosidad por aprender (arte, música, teatro, ciencias)  y motivamos el desarrollo de la mente estratega y el pensamiento crítico a la par de la formación espiritual y en valores, de manera que nuestros alumnos saben ser, saben hacer, saben conocer, saben convivir  y están preparados para construir el futuro de verdadera equidad que nuestra sociedad reclama.

Las diferencias entre hombres y mujeres no nos limitan sino que nos enriquecen, tal vez nuestros cuerpos e incluso nuestras mentes puedan ser diversos, pero lo que nos hace iguales y dignos del mismo respeto, de los mismos derechos y de las mismas oportunidades  es el corazón.

Alejandra Ruiz S.

Directora General