3ero de Primaria: El factor clave de la Educación Básica

Sin duda, si preguntáramos a cualquier ciudadano común cuál es el objetivo de la educación básica, la respuesta más probable sería: aprender a leer, aprender a escribir y aprender a hacer operaciones básicas.

No puede negarse, por supuesto, que en cierto sentido estos objetivos son reales. Pero… ¿Qué utilidad tiene para un niño saber escribir, si no es capaz de formular y expresar ideas? ¿Para qué le sirve saber resolver operaciones básicas, si esto no le da la habilidad de solucionar los problemas reales de su entorno y vida cotidianos? ¿En qué puede serle útil saber leer, si no comprende lo que lee?

 

 

De acuerdo con la doctora Brenda Fitzgerald (quien no sólo es una reconocida ginecóloga y exdirectora del Centro de Control de Enfermedades, en Atlanta, Georgia, sino que además ha dedicado gran parte de su vida, sus esfuerzos y su investigación, a estudiar la importancia del lenguaje y la lectura en el desarrollo del ser humano, asi como sus impacto en la sociedad), el 3er grado de primaria es decisivo para el correcto desarrollo, funcionamiento y adaptación del ser humano a lo largo del resto de su vida.

¿Y cuáles son los fundamentos de estas afirmaciones?

 

3er Grado de Primaria: ¿Por qué debemos poner especial atención?

Según nos indica la Doctora, el aprendizaje y desarrollo del lenguaje se da en las etapas más tempranas de la vida del ser humano y es aquí donde aparecen los elementos esenciales que garantizarán el éxito futuro de la persona. Los aspectos más importantes a tener en cuenta son:

  • La adquisición de vocabulario sólo puede darse a partir de la diversidad de palabras que manejen los padres. Ellos deben contar con un vocabulario amplio y transmitirlo a sus hijos constantemente (de acuerdo con las investigaciones de Fitzgerald, los hijos de padres profesionales escuchan en promedio más de 1000 mil palabras por hora, en contraste con los hijos de familias con menor nivel de educación, que apenas reciben 500.
  • El desarrollo de un correcto procesamiento del lenguaje y la adquisición del vocabulario sólo puede darse si los padres hablan de frente a sus hijos y lo hacen transmitiendo una emoción. Este elemento (que podría decirse es el más importante) es el hecho de que los niños no sólo deben escuchar tantas palabras como sea posible, sino que dichas palabras deben ser significativas para ellos, lo que sólo puede lograrse mediante la interacción real y humana con sus padres: percibiendo sus gestos, escuchando su voz y sintiendo su contacto (el mejor ejemplo de esto es que un niño que esta sentado frente al televisor durante horas, puede escuchar un número infinito de palabras pero ninguna de ellas tendrá impacto alguno en su persona ni en su procesamiento del lenguaje).

 

  • Este aprendizaje es determinante para todos los aspectos del desarrollo de los niños porque, de acuerdo con los recientes descubrimientos de la neurociencia, el desarrollo físico y neurológico del cerebro depende en gran medida de las palabras que ellos aprendan, ya que la repetición de palabras activa y estimula la sinopsis neuronal.
  • El lenguaje es la base del resto del aprendizaje humano, ya que, al provocar y fortalecer el desarrollo del cerebro, se convierte en el factor clave que otorgará al niño la capacidad, primeramente de leer, a continuación de entender lo que lee y finalmente, de ser exitoso en cualquier otro aspecto de su vida.

 

Es aquí y debido a todo lo anterior, cuando el 3er grado de primaria aparece como el protagonista de la vida académica de los alumnos, porque es justamente durante esta etapa, en la que ellos adquieren y consolidan la comprensión lectora.

Antes de eso, en Prefirst, 1ero y 2do grados, aprenden a leer, claro, pero neurológicamente aún están realizando procesos de mera repetición e interpretación de signos; por ello podemos decir que en esta etapa los alumnos solo leen para leer.

Pero en tercero, cuando a partir de la maduración de sus procesos cognitivos empiezan a tener darle un sentido al vocabulario que han adquirido, podemos decir que ya pueden leer para aprender.

Por esta razón es de vital importancia asegurarnos de que este proceso quede consolidado en nuestros hijos y alumnos durante este grado escolar.

 

 

Nutrir la mente: tan importante como nutrir el cuerpo

Todos coincidiremos en que si dejamos de alimentar a un ser humano (bebé, niño, adolescente o adulto), inevitablemente morirá; y de igual manera, estoy segura de que también estaremos de acuerdo en que la calidad y cantidad de nutrimentos que aportemos a nuestros hijos durante cada etapa de su desarrollo, será fundamental para que los siguientes estadíos se complementen con éxito y finalmente, tengamos adultos sanos y completamente capaces físicamente.

El proceso de nutrición del lenguaje, como nos lo propone la Dra. Fitzgerald, es el mismo:

un bebé que recibe la cantidad de palabras indicadas, será un niño que aprenda a leer para aprender y que por tanto tendrá éxito en las siguientes etapas de su vida (secundaria, preparatoria, universidad, etc). Por el contrario, cuando estos procesos no son completados satisfactoriamente, ese mismo pequeño será un ser alarmantemente condenado al fracaso escolar, social y profesional.

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Nutrición del lenguaje:

un compromiso de las familias y los colegios con la sociedad

Entonces, si tenemos ya información tan clara, certera y puntual, sobre las causas, las consecuencias y, lo más importante, la solución a los problemas que aquejan no sólo a nuestro sistema educativo, sino a la sociedad misma, sería un acto de negligencia y omisión quedarnos cruzados de brazos y no empezar a hacer lo que sea preciso para combatirlos.

 

Debemos comprometernos como familias a nutrir las mentes de nuestros hijos (hablando con ellos todo el tiempo, motivando su curiosidad e invitándolos a la reflexión desde que son pequeños) y hacernos responsables, como colegios, de contar con programas eficaces de lectura, estrategias de desarrollo de la comprensión lectora y herramientas de evaluación efectivas que nos den parámetros precisos y que nos permitan garantizar que cada alumno de tercer grado logró el nivel de desarrollo esperado, antes de lanzarlo a los siguientes retos que deba enfrentar durante el resto de su formación académica.

 

Las mayores carencias de nuestro país se encuentran en la comprensión lectora y en el seguimiento de instrucciones; pero si en nuestras manos está el poder de remediar esa situación, ¿qué esperamos entonces para empezar a construir, a partir de algo aparentemente tan simple como una correcta enseñanza de lenguaje, la sociedad pensante, asertiva, creativa y solucionadora de problemas que tanto necesitan México y el mundo?

 

Alejandra Ruiz S.

Directora General