SUSTENTABILIDAD MAZENOD, Por un mundo Maz verde

Por qué es importante educar para el desarrollo sostenible?

Como lo indica la UNESCO, el concepto de desarrollo sostenible fue descrito por el Informe de la Comisión Bruntland de 1987 como “el desarrollo que satisface las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”.

De acuerdo con esto, educar para el desarrollo sostenible significa enseñar a nuestros alumnos a conocer y amar su entorno, a cuidar y respetar a la naturaleza, a comprender la forma en la que podemos ahorrar, crear y reutilizar energía y a saber también cómo tratar los desechos de manera que causemos el menor impacto negativo posible sobre el medio ambiente.

Es por eso que, como parte de nuestro plan de estudios y en respuesta a las necesidades del mundo actual, durante este ciclo escolar promovimos la iniciativa de fomentar la Educación ambiental desde preescolar y los grados tempranos de primaria, como parte de una tarea formativa amplia y orientada al desarrollo humano del cuidado del ambiente y de la salud, generando vínculos y fortaleciendo el sentido de pertenencia de los alumnos con su entorno.

 

“El futuro está en nuestras manos. Juntos, debemos garantizar que nuestros nietos no tengan que preguntarnos por qué no hicimos lo correcto, y los dejamos sufrir las consecuencias.”- Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, 2007.

 

¿Y cómo ayudamos a los más pequeños a comprender y aplicar la sustentabilidad?

Dentro de las actividades que se llevaron a cabo como parte de nuestro programa de sustentabilidad en preescolar y primaria baja, destacan las siguientes:

  • Nuestros pequeños  realizaron un proyecto de sustentabilidad en donde tomaron como base el equilibrio de una especie con los recursos de su entorno, es decir, ligaron la acción de ellos como niños en su entorno al transformar su escuela a una cultura de sustentabilidad a través de la forestación o huerto escolar, reciclaje, reutilización y reducción de basura, consumo inteligente y cuidado del agua, y de energía.
  • Se generaron contenidos específicos de educación ambiental y se organizaron talleres en materias de medio ambiente, salud y nutrición, destinados a los alumnos para crear  conciencia sobre su entorno natural.
  • Se promovió una cultura de respeto al medio ambiente con base a un modelo inclusivo y participativo que transformo la cultura y los hábitos dentro de la comunidad educativa por medio del involucramiento directo de alumnos, maestros y padres de familia en las acciones del cuidado y respeto.
  • Se formó un huerto en donde cada niño plantó semillas de la planta que quería cosechar, durante el proceso hubo dificultades por el clima y animales que se comían las plantas sin embargo los alumnos crearon estrategias para atrapar a los animales que destruían sus productos y devolverlos a su hábitat natural.
  • Los residuos orgánicos de la cafetería o lunch escolar se reutilizaron como fertilizante orgánico para el huerto escolar.
  • También se utilizaron desechos de papel seleccionados y clasificados para fabricar útiles y material escolar con papel reciclado.
  • Al finalizar el año los niños obtuvieron sus plantas y semillas por lo que realizaron un mercado escolar, en el que junto con sus maestros realizaron la venta de (frutas y verduras) para cultivar en sus casas y de esa manera generar recursos para continuar con su huerto y mejorar la nutrición diaria de los alumnos.
  • Así mismo tuvieron la oportunidad de convivir con animales reales de los cuales aprendieron su hábitat, su forma de alimentarse y la manera en que nosotros los humanos podríamos cuidarlos y protegerlos.

 

Como resultado se generó en los niños la toma de conciencia así como la adquisición de aptitudes y actitudes  necesarias  para resolver los problemas ambientales. Adquirieron conocimientos sobre su entorno, valores sociales y un profundo interés por el medio ambiente impulsándolos a participar activamente en su protección y mejoramiento.

No olvidemos que nuestro compromiso como Familia Mazenod es también proteger, cuidar y preservar el entorno en el que vivimos, para que los hijos y nietos de nuestros hijos tengan la oportunidad de nacer y crecer en un mundo limpio, sano y auto sostenible.

 

 

Alejandra Ruiz Sánchez

Directora General