Hijos que pueden salvarnos la vida

Sentir un movimiento telúrico en la CDMX, es un hecho que nos asusta y angustia, pero que ciertamente, no nos sorprende. Lo que sí es sorprendente  es escuchar frases como: “¿Mamá donde es nuestra zona de seguridad?”, ¡Aléjate de las ventanas! o “Hay que replegarnos y esperar a que termine”, de boca de niños de 6 o 7 años.

Es admirable la manera en la nuestros niños y jóvenes se comportan durante un sismo u otro fenómeno natural o social, el lenguaje que utilizan, su templanza , y la forma, en la que a diferencia de algunos de sus padres, saben actuar asertivamente para prevenir en la medida de lo posible, pérdidas que podrían ser irremplazables.

No sólo parece, sino que es un hecho,  que ellos son ahora los que  saben cuidar y guiar a las  generaciones que, al haber vivido los estragos de un sismo que nos devastó hace algunas décadas, nos asusta y preocupa la posibilidad de volver a sufrir algo así.

No todo es negativo cuando hablamos de la educación pública

Son muchas las razones que subyacen detrás del comportamiento cívico, asertivo y eficaz  que demuestran nuestros alumnos hoy en día  y entre ellas debemos destacar los excelentes  programas escolares de educación para la prevención de desastres y los simulacros y protocolos establecidos por la SEP, SEGOB y Protección Civil, los cuales no sólo están cuidadosamente planeados e implementados, sino que están dejando claro que han sido efectivos para desarrollar en nuestros niños toda una cultura de prevención de riesgos y los han convertido en pequeños ciudadanos responsables de su persona y del cuidado de los otros.

El lado positivo de los millenials y la tecnología

Aunado a dichos programas gubernamentales, hay diversos factores que favorecen que los estudiantes del siglo XXI demuestren esta actitud responsable en caso de desastre.

Éstos son algunos de ellos:

  • Utilizan la tecnología de manera experta, encontrando y transmitiendo información de manera rápida y efectiva.
  • Son, por lo tanto, niños y jóvenes informados, tanto a nivel científico como en lo referente a noticias de actualidad.
  • Son conscientes de la realidad en la que vivimos: calentamiento global, fenómenos sociales, etc.
  • Cuentan con modelos educativos enfocados al desarrollo del pensamiento crítico y la solución de problemas.

 

¿Qué hacer en caso de sismo cuando estamos en casa?

La cultura cívica de prevención de riesgos es ya prácticamente cotidiana en colegios y empresas, pero aun cuando contemos con los conocimientos y ayuda de nuestros hijos, como padres tenemos el compromiso de saber qué hacer en caso de una emergencia en casa, por lo que es importante tomar en cuenta las siguientes indicaciones:

  • Detecta y reduce riesgos al interior y exterior de tu vivienda (enchufes de luz, goteras, tuberías atascadas, fugas de gas, objetos y materiales que puedan caer, sustancias tóxicas, construcciones, cables, ríos, laderas o gasolineras alrededor de tu hogar).
  • Identifica las zonas de seguridad y las rutas de evacuación (es importante permanecer lejos de vidrios y ventanas, donde se almacenan sustancias peligrosas o la cocina. Un lugar seguro es cerca de columnas estructurales de la vivienda).
  • Elige un punto de encuentro seguro por si la familia no se encuentra unida durante la emergencia. Ahí se reunirán cuando ésta termine.
  • Si escuchas la alerta sísmica ubíquense en la zona de menor riesgo y no utilicen las escaleras o el elevador.
  • Realiza simulacros y define asignaciones a cada miembro que habite en el hogar.
  • Ten siempre a la mano:
    • Bolsa hermética para documentos importantes y oficiales de la familia y el domicilio. (Si te es posible escanéalos y llévalos también de manera electrónica en un USB).
    • Un documento en el que incluyas datos generales de la familia (Nombre, edad, parentesco, tipo sanguíneo, enfermedades, alergias, medicamentos que ingieren si es el caso y de ser posible fotografías recientes de cada uno.
    • Documento similar al anterior con los datos de tus mascotas.
    • Botiquín de primero auxilios.
    • Maleta de vida (Ropa, radio portátil, linterna, silbato, duplicado de llaves, papel, encendedor, dinero, papel y pluma, agua y alimentos no perecederos para adultos, bebés y mascotas).
    • Si lo necesitas marca al 911 o a Locatel 56581111

 




La Tierra es un organismo vivo

No debemos olvidar que nuestro planeta es también un organismo vivo y que nosotros, como sus habitantes, debemos cuidarla y respetar el equilibrio de la naturaleza, ya que todo organismo que es atacado tiende a desechar aquello que lo lastima.

Como familia Mazenod tenemos el compromiso de formar a nuestros hijos y alumnos en el cuidado de la naturaleza, la cultura del reciclaje, el ahorro de energía y el desarrollo sustentable, porque sólo así podremos garantizar su futuro y el de las generaciones venideras.

Alejandra Ruiz Sánchez

   Directora General